Todas las cosas en común. (Hch. 2:43-47)
- Edwin Erazo
- 6 ago 2024
- 4 Min. de lectura
La Biblia menciona que “sobrevino temor a toda persona”; esto hace referencia a que nunca antes se había visto un evento como este, ¿Cómo un hombre normal y corriente pudo hablar ante una gran cantidad de personas?, y ¿Cómo logró persuadir a tantas personas con un solo sermón?
¿Cuántas personas vienen a Cristo cuando usted o yo invitamos para que se conviertan al evangelio?
“y a través de los apóstoles eran hechos muchos milagros y maravillas en Jerusalén”
¿Qué es un milagro?
Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino.
¿Qué es una maravilla?
Es algo que causa admiración y asombro. Estas maravillas son milagros realizados por Dios o por sus seguidores, con el fin de demostrar Su poder y dar testimonio de Su divinidad.
¿Qué es una señal?
Las señales son manifestaciones físicas del poder y la presencia de Dios en el mundo. Se pueden ver, tocar o incluso experimentar a través de los sentidos. Muchas veces se utilizan para confirmar o autentificar la obra de Dios.
Ejemplos:
Milagros: Convertir el agua en vino (Juan 2:1-11); multiplicación de panes y peces (Mateo 14:13-21); resucitar a Lázaro de entre los muertos (Juan 11:1-44)
Señales: Moisés convierte su bastón en serpiente. (Éxodo 4:2-4)(Éxodo 4.17); David matando a Goliat (1 Samuel 17)
Maravillas: La división del Mar Rojo (Éxodo 14)
Todos estos son excelentes ejemplos que nos ayudarán a comprender las diferencias entre estas tres categorías. Un milagro es cuando Dios interviene en eventos naturales para Su propósito.
Una señal es una advertencia o acción usada por Dios para indicar algo importante que está por suceder o que acaba de suceder. Y una maravilla es un acontecimiento que muchas veces tiene elementos aparentemente sobrenaturales que cautivan la imaginación de las personas y las llevan a reconocer el poder todopoderoso de Dios.
En el versículo 45 del capítulo 2. Menciona que los apóstoles “vendían sus propiedades y las repartían a cada uno de acuerdo a su necesidad”; este aspecto es de mencionar que fue en su momento una cualidad bastante única en su tipo debido al auge del evangelio.
Ahora en día sucede esto, pero no se les enseña a los congregantes a que lo hagan, debe ser un fruto de la persona voluntario.
Nótese que los discípulos si bien es cierto iban al templo, pero la Biblia menciona que se reunían en los hogares de cada persona, compartían su comida, predicaban y con una sencillez de corazón.
Este último aspecto se refiere en gran medida que no importaba donde estuvieran sentados, o si lo podían hacer, a lo mejor en varias veces no había mucha comida, no estaban cómodos con los mosquitos que había en el lugar, etc.
Su sed espiritual era tan grande que no importaba si su cuerpo material se sentía incómodo ellos querían adorar a Dios y aprender de Él.
Esto no significa que hoy en día en los edificios, debería ser así, de ninguna manera, en la medida de lo posible con todas las posibilidades que hoy en día se tiene, se debería tratar de hacer un lugar acogedor, un hospital del alma, con muchos pacientes en recuperación.
La esencia del evangelio no cambia ya que Cristo no cambia a pesar de las edades; cambian los lugares etc. Pero Dios no. Es inmutable.
¿Se imaginan como eran los cultos en ese entonces?
1.5 La sanidad de un cojo.
Notemos que después del primer sermón, este es uno de los primeros milagros que los discípulos comienzan a hacer, este cojo tenía más de 40 años así. (Hhc. 4:22)
1.6 El segundo discurso de Cefas (Pedro).
Mientras se da esta sanidad todo el pueblo se reúne en El Pórtico de Salomón, este pórtico tiene 8 puertas y una de estas esta sellada, esta puerta fue sellada en 1541 por el sultán turco Solimán el Magnífico. Este pórtico era como un corredor grande.
Es aquí donde Pedro, predica su segundo sermón, a todo pulmón en el Cap. 3:11-26.
Predica por la cual son llevados presos, por 24 horas, fruto de ese mensaje se convirtieron 5,000 personas. A este punto ya eran 8,000 convertidos.
1.6 Pedro y Juan ante el concilio.
Son injuriados por los ancianos y escribas por la sanidad el cojo, Estaban ante Anás, Caifas, Juan y Alejandro (oficio de orfebre)(el candelero).
Anás (también Ananus o Ananias) era hijo de Sett, y fue designado sumo sacerdote entre los años 6 y 15 d. C. por el romano Quirino, hasta que el procurador romano Valerio Grato (el que después dejaría su cargo en manos de Poncio Pilato) le removió del puesto para más tarde concedérselo a Caifás (año 18), su yerno.
Caifas fue un sumo sacerdote judío, de la secta de los saduceos, que vivió entre el reinado de Augusto y el de Claudio. Fue uno de los líderes intelectuales junto con su suegro Anás de la conspiración que logró la condena a muerte de Jesús de Nazaret, mediante la crucifixión.
Luego de no poder castigarles los fariseos amenazan a estos dos que se abstengan de predicar el evangelio
Pero ellos les dicen juzguen ustedes si es correcto delante de Dios que les obedezcamos a ustedes antes que a Dios.
Luego los liberan por el milagro del cojo y el pueblo que daba gloria a Dios.






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